Juicio
de responsabilidades
Entre septiembre y octubre de
2003, el gobierno de Gonzalo Sánchez Lozada
ordenó al Ejército reprimir las
protestas sociales en El Alto y otras regiones
del departamento de La Paz contra la exportación
de gas al amparo de contratos muy desfavorables
para el país.
Como resultado, más de
60 personas fueron asesinadas y más de
trescientas fueron heridas por ejercer su derecho
a la libre expresión de ideas y por defender
los recursos hidrocarburíferos de Bolivia.
La masacre no frenó la
convulsión social sino que la agravó
al punto de desatar una insurrección popular
que obligó a Sánchez de Lozada a
renunciar y huir del país acompañado
de sus ministros Carlos Sánchez Berzaín
y Jorge Berindoague para esconderse en Estados
Unidos.
Después de la masacre,
las familias de los caídos en defensa del
gas conformaron un Comité Impulsor con
muchas organizaciones, abogados y movimientos
sociales para iniciar un juicio de responsabilidades
en contra de los principales autores de la masacre.
En noviembre de 2004 comenzó
el juicio de responsabilidades contra estas y
otras ex autoridades del gobierno. Ha sido una
lucha fuerte de las familias para presionar a
los partidos y los jueces en Bolivia para que
reconozcan su obligación de acabar con
la impunidad.
Esta lucha contra la impunidad
ha tenido que enfrentar también al gobierno
de Estados Unidos, supuestamente el modelo de
democracia, que ha obstaculizado los esfuerzos
por notificar Sánchez de Lozada y a sus
Ministros.
Desde el 22 de junio de 2005,
cuando el gobierno entregó formalmente
la solicitud de notificación, no se ha
recibido ni siquiera un reconocimiento formal
de la demanda. En enero 2007, el gobierno de Evo
Morales inició formalmente un proceso de
extradición, pero todavía quedan
muchos obstáculos dentro del país
y especialmente en Estados Unidos para que las
familias de los mártires reciban justicia.
La lucha continúa …
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