Explicación
cronológica sintética
1944-1946: Surrealismo
Andino y Psiquis
La primera exposición de la que existe
un registro impreso en la que participa Solón
data del año 1944 en la muestra colectiva
del Primer Salón Pictórico del Aficionado
de Sucre. Dos años después, realiza
su primera exposición individual en Sucre
compuesta por 38 obras (óleos, témperas,
acuarelas, xilografías, esculturas en madera)
y un álbum con láminas de tendencia
surrealista denominado “Psiquis”.
La crítica califica a la
exhibición de “Surrealismo Andino”
con las siguientes palabras: " Hasta hoy
la pintura americana ha tomado al hombre autóctono
solamente como elemento del paisaje… Sin
embargo, el surrealismo puede operar en forma
distinta y traslucir en brotes exteriores toda
la introvertida psicología de nuestro indio."
( Gus Omar Garcés, La Nación, Diciembre
17 de 1946)
Y del álbum Psiquis señalan lo siguiente:
"Psiquis... un álbum lleno de interpretaciones
subconscientes del mundo exterior y de paisajes
interiores... (Gus Omar Garcés, LA NACION,
Diciembre 17 de 1946)"
“Tuve un gran éxito, -dice el artista-
pero casi no vendí nada. Entonces decidí
probar suerte en La Paz."
"Allí hubo una gran
acogida, pero me fue mal económicamente.
Desengañado y sin dinero me embarqué
hacia mi ciudad natal, Uyuni. En el tren me robaron
el álbum “Psiquis” y un arco
de violín. Fue quizás el viaje más
triste de mi vida."
" Tenía tanta vergüenza que me
baje antes de llegar a la estación. Me
quedé en la mina de Pulacayo con mi hermana
Elena. Allí, mi cuñado Luís
Sáenz me propuso hacer una exposición.
! Vendí todos los cuadros y reuní
4.700 dólares! Me sentí millonario
y saqué una moneda: Si sale víbora
me voy a México, si sale sol a Chile. Salió
sol.”
De este periodo se exhibirán 3 temperas,
2 grabados a punta seca, un díbujo a lápiz
y un dibujo a pluma que es contemporáneo
del álbum Psiquis.
1947 –1948: Chile
y el fresco “Bolivia”
Solón viaja a Chile a estudiar grabado,
arte vitral y pintura mural con el maestro Laureano
Guevara en la escuela de Bellas Artes de la Universidad
de Chile. También trabaja con David Alfaro
Siqueiros que viene a pintar un mural en una escuela
que donó el gobierno de México a
Chile.
Solón realiza varias exhibiciones en el
vecino país, gana el primer premio de pintura
mural para extranjeros en Chile y pinta su primer
mural al fresco que se denomina “Bolivia”.
Este mural ha sido tapado con pintura, presumiblemente
bajo la dictadura de Pinochet, sin embargo gracias
a que fue pintado con la técnica del fresco
puede ser absolutamente recuperado.
1949 - 1954: Entre la “Adaptación
a la muerte”, los murales de Sucre
En 1948, el avión en el que viajaba Solón
se estrella al aterrizar en Santiago y el artista
queda aprisionado entre los asientos con una rotura
de pleura.
Prácticamente desahuciado el rector de
la Universidad de Chile lo envía en avión
a Sucre con un carta dirigida al rector de la
Universidad de Sucre. En síntesis la nota
dice lo siguiente: “Hay que tratar de salvar
la vida de Solón”.
El artista pasa 10 meses en el hospital Santa
Bárbara.
“Por un par de meses apenas podía
respirar –cuenta Solón- no hablaba
ni me movía. Apenas sentí cierta
mejoría empecé a dibujar y a escribir
un cuaderno que se llamó “La adaptación
a la muerte” ó “Diario de un
hospitalizado”.
Desde su lecho de enfermo Solón acepta
la propuesta del Rector de la Universidad de Sucre,
Guillermo Francovich, para diseñar un vitral
“Universidad Popular”, y luego pintar
el fresco: “Jaime Zudañes y la Revolución
de Mayo” (1950).
Junto a otros jóvenes artistas y escritores
Solón forma el grupo “Anteo”
y pinta varios murales. “Mariano Moreno
y los Doctores de Charcas” (1951), “Manuel
Rodríguez de Quiroga y su lucha por la
Independencia”. (1952), “Mensaje a
los Maestros del Futuro” (1953) y “Mensaje
de Patria Libre” (1955) son los murales
más destacados de este período en
Sucre.
1955-1963: Por el mundo,
el cemento grabado y los murales de la revolución
Entre 1955 y 1963, Solón
viaja varias veces por el mundo. Visita los murales
en las grutas de Tunhuan, China, y trabaja con
los cortadores de papel. Recorre la Unión
Soviética. Viaja al Brasil a estudiar grabado.
Vuelve al Viejo Continente, Medio Oriente, y Asia.
Estudia restauración de obras de arte,
aprende las técnicas de los muralistas
chinos, japoneses, egipcios e indios, realiza
conferencias y exposiciones en varios países.
El contacto con el mundo le lleva a una conclusión:
“hay que recuperar nuestros propios valores:
el tejido, la cerámica, el arte popular
de nuestro Continente.”
Solón desarrolla una técnica propia
de grabado: el cementograbado que permite obtener
más de mil copias de gran calidad de un
mismo taco. Solón prueba su descubrimiento
en el álbum “Pueblo al Viento”
(1959) que contiene 12 láminas diferentes.
En medio de sus viajes pinta entre otros el fresco
“Historia del Petróleo Boliviano”
(1959) y el Gran mural en el Monumento a la Revolución
Nacional ubicado en la Plaza Villarroel de La
Paz (1964). En 1961 obtiene el Gran Premio Nacional
de Arte en Bolivia.
1964 – 1970: México
y USA
Solón estudia restauración y conservación
de pintura mural en México. Al cabo de
dos años cambia su residencia a los Estados
Unidos. Allí nace un nuevo estilo que ha
sido recogido en la colección “Entrelíneas”
y que da origen al símbolo de la piedra.
Son obras de abstractas de profundo carácter
social sonde la línea y el relieve se imponen
al color. También realiza en Nueva York
la serie de dibujos a pluma “El Quijote
y San Francisco”.
Un accidente en un choque de trenes subterráneos
en Nueva York lo obliga a volver a Bolivia para
recuperarse de su pleuresía que se reactiva
por este hecho.
1971 – 1978: La dictadura y los
Quijotes
Solón vive y sufre la larga noche de la
dictadura Banzerista. José Carlos, el hijo
mayor de su esposa, es detenido el 23 de diciembre
de 1971 y torturado en las celdas del Parí
de Santa Cruz. Un mes más tarde lo hacen
desaparecer sin que hasta la fecha se hayan encontrado
sus restos ni esclarecido los hechos.
“En la figura del Quijote encontraba la
palabra que no hallaba en mi garganta. –dice
Solón- Por eso dibujé la serie ‘El
Quijote y los Perros’ (1974).”
Cuando el Ejercito interviene los centros mineros
dibuja ‘El Quijote en las minas’ (1976).
Solón es un militante de los derechos humanos
y sus dibujos ilustran decenas de afiches y publicaciones
durante las dictaduras. De aquella época
es la serie de xilografías “Variaciones
sobre un tema de sangre” inspirada en la
masacre de Tolata (1974).
1976- 1980: En pos de
la urdimbre perdida
Solón incursiona en la tapicería
para recuperar nuestro arte textil y hacer frente
a las limitaciones que imponen las dictaduras
militares a la pintura mural.
Solón no solamente diseña sus tapices,
sino que los teje con sus propias manos.
1980-1986: El exilio y los “ángeles”
De este período Solón
dijo en una muestra retrospectiva de Quijotes:
“Un inconcluso mural que pinté con
los alumnos en la carrera de Artes sobre Juana
Azurduy de Padilla y las guerrillas, junto a las
láminas de ‘El Quijote y los Perros’
son descubiertos en 1980 por la dictadura y se
convierten en el pretexto para detenerme en la
Sección Segunda del cuartel de Miraflores
y sufrir el escarnio de la prepotencia y el odio.
Gracias a organismos internacionales y a la embajada
de Alemania, logro salir al exilio y dibujo en
Lima, Perú, ‘El Quijote en el exilio’
(1982).
“Confieso que en la prisión, no sólo
fue el perfil de líneas escondidas en los
pliegues de mi oficio de pintor lo que me hizo
fuerte, también fue la cólera, el
dolor y la angustia ante la amenaza de fragmentar
mis manos.
“Cuando años más tarde comprobé
que mis carceleros y sus superiores se declaraban
inocentes y libres de toda culpa dibujé
‘El Quijote y los Ángeles’
(1986 - 1990).”
1986 – 1999: De “El Retrato
de un Pueblo” a la inmortalidad de su obra
Solón pinta flores y paisajes para festejar
el retorno de las libertades democráticas.
Es una de las pocas exhibiciones del artista donde
la forma, el color y la alegría inundan
todos sus cuadros. Sin embargo la democracia muy
pronto muestra sus insuficiencias por la miseria,
el desempleo y el olvido y el artista emprende
nuevamente una basta producción de obras
de denuncia y carácter social.
Es muy difícil ajustar este último
período a un determinado tipo de técnica
o temática. Solón emprende simultáneamente
la tarea de pintar murales, realizar amates, tallar
retablos, hacer dibujos, filmar una película,
en fin. Es un período en donde el artista
lucha contra el tiempo, y su experiencia acumulada
lo muestran como un adolescente capaz de emprender
todas las aventuras posibles.
En la pintura mural su obra mas destaca es “El
Retrato de un Pueblo” (1985-1989), un mural
a la piroxilina que recubre todas las paredes
del Salón de Honor de la UMSA. También
realiza otros murales entre los que destacan “Salud
para el Pueblo” (1985) y “El Cristo
de la Higuera” (1995).
Al recordarse los “Quinientos años”,
Solón produce sobre papel de corteza de
árbol su serie de amates “La Conquista
Interminable” (1992). Es una técnica
de teñir y descolorear el papel amate para
crear imágenes aprovechando su textura.
Solón dibuja cientos de Quijotes para animar
a su personaje en el video “El Valle de
las Piedras” (1993).
El artista no descansa. Talla un Cristo de dos
metros y medio que ahora se encuentra en la Pastoral
Universitaria.
Realiza varios bocetos, cartones y diseños
de murales transportables. Pinta su serie de cuadros
de pequeño formato a la piroxilina denominada
“manchas” (1998), y prepara durante
mas de 15 años una serie de “Retablos”
que son una combinación de tallados, esculturas
metálicas y pintura.
Solón crea los bocetos de una serie inédita
de “El Quijote y los niños”
y pinta dos murales inconclusos sobre la historia
de la coca y fragmentos de su vida que son la
base para una película que la Fundación
está realizando y que se denominará:
“SOLON, la coca en la piedra”.
El 27 de Julio de 1999
Solón deja este mundo venciendo a la muerte
de la única manera posible.
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