Desde su primera exposición en 1946, Solón
fue prolífico en su producción artística.
Durante su vida creó más
de 2000 obras de varios tipos de materiales
y experimentó con diversas técnicas
(grabados, murales, textiles, pinturas, retablos).
Solón experimentó con diversas
técnicas como murales, amates,
retablos y dibujos reflejando sus profundas inquietudes
por la injusticia social. Un ejemplo de las técnicas
innovadoras fue el uso de moldes mezclando cemento
con el aceite del árbol de molle que le
permitió hacer miles de copias de grabados
de la serie Pueblo al Viento sin perder calidad.
Solón es más conocido por sus murales
que reflejan las ideas y impulsos de cambio después
de la revolución de 1952. Con algunos amigos
fundó el Grupo Anteo, un corriente
de intelectuales y artistas comprometidos con
el cambio social en Bolivia.
Sus series de Quijotes llamaron a la desilusión
y al mismo tiempo a la resistencia popular frente
a la opresión de las dictaduras. Sus Quijotes
(El Quijote y los perros) lo llevaron a la cárcel
por su crítica expresiva a los regímenes
militares.
Desde sus orígenes la obra de Solón
no pregonó el arte por el arte,
sino la recuperación, recreación
y transformación de la realidad.
Por eso en la obra del maestro muralista encontramos
pocos cuadros simplemente decorativos y una multitud
de trabajos que no se cansan de reclaman por una
existencia para los seres humanos en este rincón
de la tierra.
La obra de Solón no cesa de denunciar el
hambre, la tortura, la servidumbre, la injusticia
y la impunidad. Sus trabajos se entrelazan con
los postulados de la Declaración Universal
de los derechos Humanos (1948) de la misma forma
que el viento acompaña a las montañas.
Recordemos una crítica realizada a su primera
exposición individual (1946) que se vuelve
más vigente que nunca para esta retrospectiva
de su obra:
“A la muestra pictórica de Walter
Solón Romero no podemos ir con la idea
de distanciarnos como en un cine, sino que debemos
ingresar en ella como al ambiente solemne de una
biblioteca donde tenemos que estudiar, conocer
y aprender cosas nuevas. Ingresar con la seguridad
de que nos encontraremos frente a la desnudez
del pensamiento puro para tratar de comprender
al artista y viajar con el por el mundo del psiquismo”.
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