La
Fundación Solón nace por iniciativa
del artista Walter Solón en 1992
con la idea de preservar su obra y difundir sus
más sentidas inquietudes y compromiso social.
Solón inició la
aventura de crear un espacio que fomente la creatividad
y la mirada crítica de los espíritus
rebeldes, es decir los actores fundamentales
en la construcción de un mundo diferente,
justo y solidario.
Con el paso de los años,
y tras la muerte del Maestro, la Fundación
Solón se ha ido convirtiendo en un
centro de interpelación al modelo económico
a partir del arte, la investigación y el
activismo comprometido con la defensa de los derechos
humanos.
Con la misma pasión de
Solón, intentamos a diario cambiar el sistema
y mantenemos presente una frase suya que hasta
el día de hoy nos orienta:
“Hay mucho que decir, hay demasiadas injusticias
que denunciar, innumerables atropellos que combatir.
No podemos callar y desafiar la adversidad con
las manos cruzadas frente a un mundo que se devora
a sí mismo. No podemos esperar a que se
aclaren nuestros paradigmas mientras miles de
hombres y mujeres enfrentan el avance de un modelo
que deja la desolación a su paso”.
La Fundación se concentra
en recuperar las voces de los sectores
oprimidos y discriminados: los trabajadores,
las trabajadoras del hogar, los pueblos indígenas…
La organización lucha por los derechos
del agua, combate la impunidad y el libre comercio
utilizado como arma de sometimiento de los pueblos
más débiles.
No sólo denunciamos las
injusticias sino que soñamos con
un mundo diferente. A decir de Don Walter,
el más íntimo compromiso con el
mañana es generar utopías sociales
para un mundo mejor:
“No podemos permitir que nuestros sueños
desaparezcan a la hora de despertar. Si hemos
perdido la fe en los mitos del pasado, entonces
construyamos nuevos sueños (…) Todos
hemos visto a este mundo rodar por el despeñadero
de la historia: guerras, revoluciones, frustraciones,
victorias, derrotas… Todos tenemos experiencias
para recrear la utopía de la humanidad”.
La Fundación Solón
contribuye a la práctica de la
humanidad, una humanidad que viva en
armonía desarrollando su potencial humano
y creatividad en un mundo solidario, respetuoso
de la vida y la dignidad humana.
Para la Fundación, practicar
la humanidad es asumir que todos los seres humanos
tenemos derecho a la felicidad sin importar diferencias
de raza, cultura, género, generación,
opinión política y religiosa, ubicación
en el proceso productivo y posición en
el aparato administrativo.
La Fundación Solón
no es institución de “asesores”
sino una entidad independiente y autónoma
que desarrolla perspectivas de análisis
y opiniones propias, y busca contribuir a la sociedad
articulando iniciativas con actores sociales que
luchan por una sociedad justa, democrática
y equitativa.
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