Pequeños productores advierten:

El gobierno pone en peligro el compro boliviano


Los pequeños productores de Bolivia se declararon en "estado de emergencia" y decidieron sumarse a las movilizaciones contra el gobierno del Presidente Carlos Mesa en protesta por el peligro de que se elimine la protección de adquisiciones de bienes, obras y servicios hasta ocho millones de bolivianos, equivalente a un millón de dólares.

Los pequeños productores (artesanos, micro y pequeños empresarios, cooperativistas mineros, Organizaciones Económicas Campesinas y otros sectores) se ven amenazados por la oligarquía empresarial pertrechada en el gobierno de turno, según el Comité de Enlace de los Pequeños Productores de Bolivia.

Un pronunciamiento de la organización señala que desde el Ministerio de Hacienda, Ministerio de Desarrollo Económico y el Ministerio de Participación Popular se trama, al mejor estilo de los gobiernos de Hugo Banzer , Jorge Quiroga y Gonzalo Sánchez de Lozada , la eliminación de las compras nacionales hasta 8.000 millones de bolivianos y de toda política favorable a los Pequeños Productores en los planes económicos en ejecución.

El Decreto Supremo 27328 es una conquista lograda en el marco del Diálogo Nacional "Bolivia Productiva", por el Comité de Enlace de Organizaciones de Pequeños Productores y el Bloque Indígena Campesino Originario (cuyos antecedentes se remontan al Dialogo Nacional del año 2000). El "Compro Boliviano" significa para los Pequeños Productores la oportunidad de venderle al Estado alimentos para el desayuno escolar, pupitres, confecciones de uniformes militares y otros productos, pero sobre todo significa la sobrevivencia de miles de familias bolivianas que fueron desterradas en su propio país por aquellos que se creen y aún se sienten dueños de Bolivia, desde hace 180 años, quienes han sido y siguen siendo los únicos beneficiados de los recursos que genera el país.

El "Compro Boliviano" está orientado a fomentar la producción nacional mediante acciones efectivas que nos permita desarrollarnos como un país más productivo y competitivo, es decir significa también la posibilidad de tener mayores condiciones para afrontar los nuevos retos del mercado mundial. Concepto que aún no es entendido por los actuales funcionarios públicos, quiénes hacen gala de su incapacidad y soberbia proponiendo medidas antipatrióticas, que favorecen a las empresas transnacionales.

Constatamos la existencia de un doble discurso esgrimido por aquellos "revolucionarios de izquierda" que hoy traicionan a su clase y se suman a la servidumbre neocolonial de "grandes" empresarios de la construcción, turismo, ropa usada, confecciones de uniformes militares, desayuno escolar y otros, quienes pretenden eliminar no solamente el objetivo principal del Decreto Supremo 27.328, sino también, en forma sistemática y manipulada, los resultados del Diálogo Nacional "Bolivia Productiva". El objetivo es el "genocidio de los Pequeños Productores", para que estos se conviertan en ejército de mano de obra barata de estas mal llamadas "grandes empresas".

En este contexto y ante el desenmascaramiento de funcionarios contrarios al servicio de la Nación, los productores exigen la inmediata renuncia del equipo económico del gobierno del presidente Carlos Mesa Gisbert , empezando por su ministro de Desarrollo Económico, Walter Antonio Kreidler ; de la viceministra del Micro y Pequeño Productor, Rosario Mengoa de Velasco; el ministro de Hacienda, Luis Carlos Jemio Mollinedo ; la responsable del Sistema de Administración de Bienes y Servicios, Violeta Peñaranda y de su asesor económico en Palacio, Horst Grebe López.