TITULO: Exposición Walter Solón Romero
AUTOR: El Diario
FECHA: 1954
LUGAR: La Paz - Bolivia
PUBLICADO EN: El Diario
CODIGO: SSOLON-055

ARTE.-

EXPOSICION DE WALTER SOLON ROMERO

Pertenece este pintor al grupo de los artistas que, siguiendo las huellas del nativismo dramático, de esencia social, nacido en México, trata de hacer de la pintura una beligerancia y un combate.

Postura a mi entender extrapictórica, que nada tiene que ver con el arte, y que, en el mejor de los casos, es decir, cuando se apoya un dominio extremado de la técnica, limitada sus posibilidades y empobrece su esencia artista.

Arte puro de un lado; arte social de otro. En el fondo, todo igual. El arte es puro cuando es valioso por sí mismo, es decir, cuando vive ajeno a las preocupaciones marginales y se ve estremecido por un impulso de eternidad. Es arte puro el de Rembrandt, y es arte social -también- sin que el pintor lo pretendiera. ¿Quien como el maestro de Leyde ha dado una imagen más conmovedora y vital de los hombres? Arte social, arte puro a la vez, el de Van Gogh. Y lo mismo Goya y Courbert Pintemos bien, y habremos hecho obra de beligerancia. Pintemos bien, y nuestra pintura será ariete y estímulo. Y será - paradójicamente - a la vez pintura social y pura.

Solón Romero muestra en algunas de sus estampas una real capacidad de grabador. Quiero decir, en aquellas en que su inspiración se aparta de preocupaciones marginales a la propia obra. Su dibujo es vigoroso, y desdeña la objetividad naturalista en beneficio del ritmo decorativo expresivo y sintético.

Véase a este respecto Mujeres, Jinacha e Imilla. Se trata de obras en las cuales lo escueto y breve del tamaño no impide un acusado orden y aliento monumental. Trasladadas a la composición mural, ganarían sin duda alguna, en fuerza y en sentido plástico.

Calle de Pueblo y Viejo cementerio lo muestran en acentuada postura romántica. El artista ha acertado a poner en estas etampas una honda patética espiritualidad. Plásticamente, son obras conseguidas, la razón es obvia. El tema es en ellos apenas un punto de apoyo para que el afán creador se traduzca en imágenes. Hay -en una palabra- adecuación entre el contenido temático y su realización. En la segunda de esas obras el predominio del claroscuro y el convulsionado dinamismo del cielo parecen reflejar un estado anímico especial.

Es éste, sin duda, el camino más idóneo a su poder creador y al despliegue de su fantasía.