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La exposición vigente es "La otra cara de
la historia" que se inauguró
el 26 de julio 2006.
En esta exposición, La
Fundación ofrece al público una
colección de dibujos, afiches y fragmentos
de mural de Solón que ilustran la combativa
trayectoria del movimiento popular boliviano de
los últimos 50 años, y al mismo
tiempo presenta un adelanto de la futura Casa
Museo de Solón, que será un espacio
interactivo.
La pieza central de la exposición
es el mural “El Retrato de un Pueblo”,
la pintura mural más destaca en la obra
del artista. Esta obra de 208 metros cuadrados
fue realizada por Solón con la ayuda de
sus dos hijos, Pablo y Walter, y un estudiante
de pintura entre 1985 y 1989. En la actualidad,
el mural desmontable recubre todas las paredes
del Salón de Honor de la Universidad Mayor
de San Andrés (UMSA) de La Paz
Solón pintó el “Retrato
de un Pueblo” con piroxilina en paneles
de madera desmontable buscando preservar su obra
de las permanentes agresiones de los regímenes
autoritarios. Recuérdese que uno de sus
primeros trabajos murales, “Bolivia”,
pintado en Santiago de Chile, fue destruido por
la dictadura de Pinochet. Lo mismo ocurrió
con el mural de Miguel Alandia Pantoja realizado
en las oficinas de la COB, que también
fue demolido por los militares.
La crítica coincide en
que “El retrato de un pueblo” es la
obra donde Solón más ha invertido
su pasión, su esfuerzo y energía.
El artista estableció una relación
afectiva diferente con cada una de las 400 figuras
que pueblan su mural.
El mural recorre por toda la historia
del pueblo boliviano y sus luchas, y no hay un
solo centímetro que quede al margen de
un inmenso sentimiento de amor hacia los movimientos
libertarios. En el aparecen Pedro Domingo Murillo,
Marcelo Quiroga Santa Cruz y Luis Espinal, entre
otros héroes cotidianos.
Solón da vida a la cabellera
de Tupac Katari con una suma de colores de la
bandera india y representa a los conquistadores
y soldados de la dictadura como seres sin rostro
para demostrar su ausencia de humanidad. “Incluso
los caballos rojos y azules de la conquista y
los mastines de la represión parecen máquinas
de muerte y no seres de este mundo. Es la más
vigorosa denuncia en contra del anonimato de la
violencia política”, interpreta el
escritor y periodista Alfonso Gumucio Dragón.
El mural narra con imágenes
el acontecer de las luchas populares desde la
llegada de los españoles, la independencia,
las conflagraciones bélicas, las rebeliones
indígenas, las luchas sociales y sindicales
y la victoria popular de 1952.
Solón comenzó a
pintar esta gran obra en la Facultad de Arquitectura
y Artes y ahora está instalada en la sala
principal del Monoblock de la UMSA. “Nunca
dejé de descubrir algo nuevo en el mural
pintado en el Salón de Honor”, resalta
el ex rector de la UMSA Roberto Aguilar.
Con este trabajo monumental, Solón
cumple con su objetivo de vida: reivindicar la
fecunda obra de los movimientos sociales que escribieron
la historia de este país y conservar sus
epopeyas en la memoria colectiva.
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