Los activistas bolivianos tienden redes

Crece la resistencia contra el TLC

Huascar Rodríguez García y Ramiro Saravia

En el ámbito internacional tres han sido los hechos destacados en torno al TLC-andino (Tratado de Libre Comercio) con EEUU: la IX ronda de negociaciones de Lima, la revuelta ecuatoriana y la Semana de Acción Mundial por un Comercio Justo y Solidario. Veamos brevemente lo más importante de estos sucesos.

Entre el 18 y el 23 de abril, en plena crisis política ecuatoriana, se llevó a cabo la IX ronda de negociaciones del TLC andino en Lima Perú. En esta ronda, algunos medios de comunicación coincidieron en que esta habría sido la penúltima, faltando solamente una más para que las negociaciones entre EEUU, Perú, Colombia y Ecuador lleguen a su culminación. En lo que concierne a Bolivia, en esta IX ronda el país quedó formalmente excluido de las negociaciones, aunque de manera "momentánea". Sin embargo algunas fuentes sostuvieron que en el acuerdo al que lleguen los otros países se añadirá una cláusula para que Bolivia pueda adscribirse posteriormente al acuerdo luego de una negociación bilateral entre EEUU y Bolivia. Esto significa que el gobierno boliviano, el cual desde un principio se mostró proclive a la firma del acuerdo comercial, tendrá que negociar en pésimas y desventajosas condiciones, es decir "de igual a igual" con la potencia económica más grande del mundo.

Resulta obvio que si es que se da semejante negociación bilateral Bolivia no tendría ninguna capacidad para sacar ventajas y/o beneficios.

Por otra parte y con relación al mismo tema, David Greenlee, embajador de EEUU en Bolivia, afirmó que su gobierno podría considerar el mecanismo de la "vía rápida" o fast track en inglés para que el país ingrese en el futuro al tratado.

Un punto no resuelto y polémico de esta IX ronda fue el relacionado a las patentes y propiedad Intelectual, ya que el mayor conflicto que pudiera derivarse con la extensión de las patentes recae sobre los medicamentos genéricos. Esto significa que sin la posibilidad de usar la información no divulgada, los productores de medicina y agroquímicos genéricos tendrán que invertir en sus propios estudios para garantizar la validez de sus productos; ello producirá un encarecimiento en los costos de producción de los medicamentos, y por tanto una subida de precios de las medicinas.

Situación internacional de los TLCs

En el ámbito internacional también ha sido importante el motín social que en Ecuador expulsó del poder al ahora ex-presidente Lucio Gutiérrez. El equipo negociador de Ecuador dijo en Lima que permanecerían en la ronda pero que no plantearían nuevas propuestas ni asumirían compromisos sin antes recibir instrucciones del nuevo gobierno. Pero lo cierto es que la revuelta ecuatoriana sembró dudas sobre la permanencia de ese país en la negociación del TLC, sobretodo porque Alfredo Palacio, el nuevo mandatario, manifestó anteriormente su abierto rechazo a la firma del Tratado . Además que Juana Ramos, directora ecuatoriana de la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos Latinoamericanos (ALAFAR), dijo que la presencia de Palacio significara que Ecuador retire el tema de la propiedad intelectual como materia de la negociación, recalcando que las protestas callejeras para sacar del poder al anterior mandatario también fueron motivadas por el sentimiento popular de rechazo a la firma del TLC con EEUU.

Todo nos muestra que la rebelión de Ecuador estuvo vinculada con la impopularidad del tratado comercial en ese país, así por ejemplo Iñigo Salvador, experto en temas de propiedad intelectual, comentó que "caído Gutiérrez, el TLC también se cae, porque este acuerdo no es una política de estado, es un decisión del gobierno; las protestas en Quito eran también contra el TLC". De forma similar Diego Borja, representante de la empresa EXPOFLORES, sostuvo que "la legitimidad de la negociación está cuestionada y debe parar hasta que se analice lo que se debe hacer".

De forma general EEUU cuenta ya con TLCs acordados con algunos países como Canadá, México y Chile, y se encuentra negociando el CAFTA (TLC con los países de Centroamérica) y el TLC-andino. En el caso de México, son por todos conocidos los efectos que el TLC está ocasionando en aquél país: pobreza, migración y desmantelamiento de la agricultura. Otro ejemplo de efecto dañino del libre comercio es el de Haití, que desde 1995 fue obligado por el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) a abrir sus mercados agrícolas; esto generó la reducción de los aranceles para el arroz de 35% a 3%, lo que afectó enormemente a los agricultores empobrecidos, siendo la gran beneficiaria la empresa Riceland Foods de Arkansas (EEUU), la mayor fábrica de arroz del mundo cuyas ganancias ascendieron astronómicamente gracias a un aumento de sus exportaciones del 50% a Haití principalmente.

Por último puede también constatarse que las reglas del libre comercio no permiten al gobierno de Senegal proteger su mercado: sus productores de cebolla ahora son destruidos por la cebolla holandesa subsidiada .

Resistencia y Semana de Acción Mundial por un Comercio Justo y Solidario

Paralelamente a la IX ronda de negociaciones del TLC, en Lima se llevó a cabo un Encuentro de la Campaña Continental NO ALCA-TLC, convocado por organizaciones sociales de la región andina. También en Perú, la Confederación Campesina y la Confederación Nacional Agraria se movilizaron durante este mes apoyados por gremios de trabajadores como la Confederación General de Trabajadores (CGTP) demandado un referéndum para conocer la opinión de los peruanos sobre el TLC.

También en este mes se llevó a cabo la "Semana de Acción Mundial por un Comercio Justo y Solidario". Esta idea fue inicialmente lanzada por varias organizaciones internacionales a fines del 2003, idea que se replantearía en el IV Foro Social Mundial realizado en la India a principios del 2004. El planteamiento era que todas las organizaciones sociales del mundo realizasen actos de interpelación a sus respectivos gobiernos y/o empresarios durante el 10 al 17 de abril: todo con el fin de protestar contra el denominado "libre comercio".

En Bolivia durante la "Semana de Acción Mundial" hubo pequeños y aislados actos en las principales ciudades, siendo La Paz el lugar donde se realizó el mayor despliegue propagandístico y de actividades: se realizaron jornadas de teatro, danza, música y ferias educativas y culturales, llevándose a cabo también, los días 13 y 14 de abril, un seminario llamado "Asamblea Constituyente y libre Comercio". Estas actividades fueron organizadas por la ONG Fundación "Solón" que vanguardiza al Movimiento Boliviano de Lucha contra el ALCA y el TLC.

En lo referido al Seminario del 13 y 14 de abril, este evento contó con la participación de unos 250 representantes de organizaciones sociales, sindicales, campesinas, indígenas, de trabajadores, de mujeres, de derechos humanos, culturales y miembros de organismos no gubernamentales, quienes se reunieron para delinear una propuesta de la sociedad civil con miras a la Asamblea Constituyente. En el encuentro, los asistentes coincidieron en que la Constitución Política del Estado tiene un rango jurídico superior a cualquier ley comercial, como el TLC con EEUU, y formularon los principios básicos que debería defender la futura Carta Magna: protección de la soberanía del país y establecimiento de salvaguardias para proteger la salud, la agricultura y los recursos naturales; esto es que el gobierno, en vez de negociar acuerdos como el TLC con EEUU, debe plantear una negociación únicamente de acceso a mercados con un trato diferenciado y privilegiado para Bolivia sin comprometer la salud, el agua y la biodiversidad, sin atentar contra la recuperación de los hidrocarburos, y sobre todo sin atentar contra la futura Asamblea Constituyente.

Por otro lado, en cuanto al régimen socio-económico, los participantes del Seminario propusieron que el Estado reconozca la Economía Solidaria entendida como una forma económica que se basa en formas asociativas solidarias con distribución equitativa de los beneficios sociales y económicos entre sus asociados y el conjunto de la población. En otras palabras: el Estado debiera proteger y promover las formas asociativas de producción, transformación y comercialización solidarias, cooperativas, microempresas, etcétera, que son la base para un desarrollo sustentable y equitativo, fomentando la producción nacional mediante las preferencias a los productores nacionales en lo referido a compras del Estado . Además, en el Seminario se propuso que el estado defienda la Soberanía Alimentaría, considerando que un pilar importante para una economía es la producción de alimentos básicos, y que nuestro país necesita una revolución agropecuaria impulsada desde el Estado y los pequeños productores campesinos que hoy más que nunca necesitan tierra y territorio.

Otro punto importante que se trató fue el referido a los Hidrocarburos: se planteó que se debe iniciar un proceso de nacionalización de todos los yacimientos de hidrocarburos ya que el 80% de los recursos que genera la explotación del gas debe ser para el Estado y el resto para la empresa inversionista. En resumen el Seminario planteó que Bolivia puede negociar con cualquier país, pero siempre de forma pública y transparente, es decir sin aceptar cláusulas de confidencialidad como establece el TLC.

Balance y perspectivas en Bolivia

Durante los últimos dos meses hemos constatado que el tema del TLC entra con cada vez más fuerza en el escenario de la discusión pública. En abril, a diferencia de los anteriores meses, se ha visto una mayor participación de los sectores populares en la polémica, ya que antes la oligarquía empresarial llevaba la vanguardia en los análisis del TLC.

Ahora sin embargo, los empresarios continúan presionando al gobierno y ante la exclusión de Bolivia del tratado han echado el grito al cielo, particularmente la CNI, Cámara Nacional de Industrias, y CAMEX, Cámara de Exportadores, cuyo presidente es Eduardo Bracamonte dueño de una fábrica de joyas, grupos empresariales que culpan a la "inseguridad jurídica" como causa para la salida de Bolivia de cualquier negociación.

Lo cierto es que los únicos y minoritarios sectores que podrían beneficiarse con el TLC son las empresas exportadoras de textiles y joyería en oro; el resto de la población resultaría gravemente perjudicada, desde los microempresarios y campesinos que no podrán competir con productos norteamericanos subsidiados, hasta las empresas que venden sus productos al Estado, o los ciudadanos de a pie que pagarán más dinero por medicamentos o servicios como la educación, transporte, etcétera.

Si se observa bien, el TLC Incluso perjudicaría a algunas grandes empresas como las del sector exportador soyero, ya que la liberalización de la soya que provocaría el tratado, pondría en riesgo la prioridad que la CAN (Comunidad Andina de Naciones) da a la soya boliviana: la CAN actualmente compra el 90% de la producción de soya y sus derivados, situación que podría cambiar con el TLC, debido a la incursión de la poderosa competencia norteamericana y de otros países, lo cual en su conjunto provocaría la perdida de más de 400 millones de dólares al año para este sector .

Respecto a la discusión en torno al TLC, este mes han visto la luz dos informes académicos con relación a este tema: "Echar la puerta abajo" de la ONG Oxfam e "Investigación y desarrollo" de la UPB (Universidad Privada de Bolivia). Oxfam afirma que el TLC no traerá crecimiento económico y que uno de los compromisos en la OMC (Organización Mundial de Comercio), era que los países en desarrollo pudieran definir un conjunto de productos esenciales para su seguridad alimentaria, esto para que no se les exija reducción de aranceles. Sin embargo este compromiso en la OMC busca ser vulnerado por EEUU a través del TLC. La UPB, con un tono pretendidamente más "objetivo", reconoce que el TLC será negativo para las empresas nacionales que venden sus servicios al Estado beneficiando sólo a los textiles y a la joyería exportadora

Por otro lado puede evidenciarse cada vez más el carácter anti-democrático de la Coordinadora para el TLC, instancia estatal burocrática y parasitaria creada para la negociación del tratado y dependiente del Ministerio de Desarrollo Económico, ya que Juan Carlos Iturri, jefe coordinador, insiste en que cuenta con una estrategia consensuada con varios sectores para proteger la propiedad intelectual en el país. Sin embargo como en anteriores ocasiones Perla Koziner, directora del Servicio Nacional de Propiedad Intelectual (SENAPI), afirmó una vez más que el gobierno no concensuó nada y que carece de cualquier estrategia.

A esto se añade el hecho de que el gobierno nunca llevó a cabo una auténtica consulta ya que el TLC tiene cláusulas de confidencialidad y los debates se realizan en reuniones secretas, es decir de espaldas a la sociedad civil.

Otro aspecto que llama la atención al respecto de la Coordinadora para el TLC, esta referido a los millonarios fondos que utiliza el equipo que viaja a las rondas de negociación. Este mes Ituri afirmó que tienen "problemas" presupuestarios, ya que de los 10.1 millones de bolivianos comprometidos por Mesa para el funcionamiento de esta instancia, sólo se habrían desembolsado 3.5 millones, y que inclusive Iturri no recibe su salario hace dos meses.

Entonces ¿quién paga los gigantescos costos de viáticos y pasajes a la delegación de Bolivia? ¿Quién trabaja gratis? ¿De dónde salen los recursos? Evidentemente hay una financiación oscura, ya que las mismas fuentes oficiales admiten que reciben y utilizan dinero de la "cooperación internacional", de "créditos" y "donaciones externas". Ya antes hubo una denuncia con relación a que el gobierno buscaba recursos de la Agencia de la Cooperación de los EEUU (USAID). Resulta lógico que si EEUU financia a la Coordinadora para el TLC impondrá su voluntad y conveniencia por sobre los intereses del país. A todo esto se añade el descaro de los representantes de EEUU, ya que la Oficina del Representante Comercial estadounidense (USTR) ha reconocido públicamente que el TLC no traerá beneficios a corto plazo, es decir que los resultados positivos del tratado para los países andinos se verán "más adelante".

Es más, el vocero de esta Oficina del Estado norteamericano, en relación al impacto del TLC en las economías de los países negociantes, dijo que "...se debe esperar un efecto muy pequeño". Si se buscan "efectos pequeños" ¿por qué se gasta tanto dinero en las negociaciones?

En definitiva puede decirse que Bolivia felizmente se ha alejado, por ahora, del TLC, lo cual es una buena noticia porque con este tratado los inversionistas extranjeros tienen derechos y protecciones por encima de cualquier empresario o ciudadano boliviano, además de que no se puede negociar en condiciones iguales entre economías desiguales.

Por último una buena parte de los movimientos sociales y grupos de activistas dan señales de rearticulación en torno a los movimientos departamentales de lucha contra el TLC a raíz de la convocatoria de la Semana de Acción Mundial por un Comercio Justo y Solidario.