|
La caída de Lucio Gutiérrez en Ecuador
y la creciente ola de protestas retrasan o al menos
onstaculizan el avance de la IX ronda de negociaciones
del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos
que se celebra en Lima. El nuevo presidente ecuatoriano
es bastante crítico, especialmente en temas referidos
a la propiedad intelectual, mientras que los gremios
farmacéuticos están ejerciendo una fuerte
presión sobre los gobiernos de Alejandro Toledo
y Alvaro Uribe.
El ascenso de un nuevo presidente en Ecuador restrasó
el curso de las negociaciones de los países andinos
con EEUU, luego de que el equipo negociador ecuatoriano
anunciara que hasta que no sea ratificado por su gobierno
evitará tomar decisiones de fondo en cualquiera
de las mesas. El nuevo presidente de Ecuador, Alfredo
Palacio, mantuvo una posición bastante crítica
sobre las decisiones que se tomaron en la mesa de propiedad
intelectual.
En sus primeras declaraciones como mandatario, Palacio
dijo que su gobierno no negociará el tema de
la propiedad intelectual. "Nuestro equipo negociador
fue debilucho, tenía que negociar los problemas
arancelarios pero también está en la obligación
de negociar los no arancelarios", dijo. Los los
no arancelarios tienen que ver "con el enorme volumen
de la deuda externa que no le permitirá invertir
en salud, educación, protección social,
reactivación productiva sin lo cual (Ecuador)
no puede entrar a ninguna competencia". Indicó
que se debe negociar asuntos
importantes de propiedad intelectual, "porque allí
radica el futuro de nuestros medicamentos y el futuro
de nuestra biodiversidad".
El
7 de marzo pasado, Palacio sostuvo que en propiedad
intelectual, las implicaciones de un TLC mal negociado
son graves, pues "surgirán problemas que
inciden directamente en la vida, salud y biodiversidad".
Como médico de profesión, expuso su total
rechazo a que Ecuador acepte alguna de las propuestas
de EEUU, específicamente el tema de datos de
prueba. Además, se mostró en todo
momento a favor de llevar el asunto a una consulta nacional.
La directora de la Asociación de Laboratorios
Farmacéuticos Latinoamericanos (Alafar), la ecuatoriana
Juana Ramos, dijo que la presencia de Palacio significará
que Ecuador retire propiedad intelectual como materia
de la
negociación. Recalcó las protestas callejeras
para sacar del poder al anterior mandatario también
fueron motivadas por la no firma del TLC.
Íñigo
Salvador, experto en temas de propiedad intelectual,
comentó que "caído Gutiérrez,
el TLC también se cae, porque este acuerdo no
es una política de Estado, es una decisión
del gobierno; las protestas en Quito eran también
contra el TLC". Diego Borja, representante de Expoflores,
sostuvo que "la legitimidad de la negociación
está cuestionada y debe parar hasta que se analice
lo que se debe hacer".
Los datos de prueba
En el tema de datos de prueba, que se trata en la Mesa
de Propiedad Intelectual, Perú se adhirió
a Ecuador y a Colombia a la tesis de que ya habían
bajado la guardia ante los pedidos estadounidenses en
la ronda de Cartagena. En Lima, los negociadores peruanos
no aceptan conceder exclusividad para la divulgación
de los estudios clínicos y preclínicos.
La oferta original de Estados Unidos plantea que la
protección de los datos de prueba en fármacos
fuese de cinco años y en los agroquímicos
de una década. Si se aceptara esa propuesta,
el impacto inicial sobre quienes padecen las principales
enfermedades sería
de un gasto extra de 30 millones de dólares,
que representa el seis por ciento del total de ventas
de medicinas, para este grupo poblacional que gasta
unos 500 millones.
La Organización Panamericana de Salud (OPS),
en un estudio hecho para Colombia, señaló
que hasta el 2010, el impacto en el mercado de fármacos
en ese país será de 290 millones de dólares,
"lo cual equivale a los gastos en medicinas para
500.000 personas".
Si se cumple la petición de EEUU, el período
de exclusividad pudiera extenderse a 25 años
en las medicinas o a 30 años para agroquímicos.
A este tiempo deben sumarse los tres o cuatro años
que se demora en el país la entrega de una patente.
EEUU también habla de la posibilidad de patentar
los segundos usos de sustancias químicas ya
conocidas. El mayor lío que pudiera derivarse
con la extensión de las patentes recae en los
genéricos. Sin la posibilidad de usar la información
no divulgada, los productores de medicinas y agroquímicos
genéricos tendrán que invertir en sus
propios estudios para garantizar la validez de sus productos.
Ello encarecerá los costos de producción
de los insumos sin marca y en muchos casos los harían
inviables para gran parte de la población, asegura
el estudio realizado para Colombia por la OPS.
La ONG Ifarma dice que la propuesta estadounidense de
restringir la competencia de los genéricos implicará
que, por el aumento de los precios, dentro de 15 años
cerca de 2,5 millones de colombianos no tendrán
acceso a medicamentos y que casi 4.500 personas con
el VIH-Sida morirán cada año por no acceder
a las medicinas. 15 expertos de 10 países reunidos
por la OMS/OPS respaldaron las conclusiones del estudio.
La ministra de Salud de Perú, Pilar Mazzetti,
señaló a miembros del Congreso que fiscalizan
la negociación del TLC, que en cualquier acuerdo
con EEUU se defenderá la salud pública
como uno de los principales intereses. Ratificó
su preocupación por la indiferencia y falta de
flexibilidad que EEUU viene mostrando en la negociación
respecto al tema de medicamentos.
Un comunicado de los farmacéuticos peruanos reunidos
en Adifan trajo a la luz el estudio aún no difundido
por el Ministerio de Salud, en el que señala
la cifra gruesa de 310 millones de dólares como
el impacto del TLC en el costo de los medicamentos.
Negociación lenta
Hasta el momento se cerraron dos mesas. El lunes concluyó
la de cooperación y el martes la de compras públicas,
aunque quedó pendiente la definición de
cinco puntos. Los andinos consiguieron que EEUU aceptaran
incluir en un tratado bilateral un capítulo de
protección a la biodiversidad, en la mesa ambiental.
El 65% del capítulo sobre biodiversidad ya está
aprobado, entre lo principal está la aceptación
del respeto a la biodiversidad biológica, que
incluye los conocimientos tradicionales.
El sector de industrias culturales como cine, televisión,
radio, publicidad y editoriales de Colombia, pidió
que se les proteja hasta donde lo permitan las normas
colombianas y que los estadounidenses entren con las
mismas condiciones de juego si es que van a competir.
La propuesta es que EEUU compita con presencia local
y en igualdad de condiciones en lo que se refiere a
reglas de juego, pues respecto a lo que significa el
entretenimiento de ese país frente a unos canales
que apenas llevan poco tiempo de privatización
y que han desarrollado una industria que ha demostrado
esfuerzos, abrirle totalmente el mercado sería
peligroso. La idea es que haya una apertura gradual,
dijo el asesor de los canales privados Tulio Ángel.
El
vocero de los canales confía en que la reserva
abarque una protección a la cuota de pantalla.
Puntualmente esperan poder competir en otros horarios,
pero con protección al tiempo triple A. El subsector
también considera importante la presencia local,
es decir, que no se den hechos
transfronterizos.
La derecha política y los empresarios de todos
los países de la región exaltan mañosamente
los beneficios del TLC y desdeñan y ocultan los
perjuicios. Las elites de la región parecen estar
dispuestas a ceder en temas claves como la defensa de
la agricultura, el derecho de la población a
tener pleno acceso a medicamentos genéricos,
la soberanía plena sobre los recursos naturales
y la preservación de la identidad cultural a
cambio de asegurar mercados para un puñado de
exportadores.
Del otro lado, arrecia la protesta social. El Perú,
la Confederación Campesina y la Confederación
Nacional Agraria se movilizan apoyados por gremios de
trabajadores como la Confederación General de
Trabajadores (CGTP) demandando un referéndum
para conocer la opinión de los peruanos.
|