| El
comercio justo y solidario toma en cuenta los criterios de los
Derechos Humanos, Derechos Económicos Sociales y Culturales,
el medio ambiente y la salud. El libre comercio neoliberal privilegia
los Acuerdos Comerciales y los tratados de protección a
la inversión.
El
comercio justo propone reglas comerciales desiguales para países
desiguales que sean más favorables para el más pequeño
y menos favorables para el más grande. El libre comercio
neoliberal impone reglas iguales para países muy desiguales.
El
comercio solidario sólo abarca un tema en la negociación:
el acceso a mercados. El libre comercio del TLC exige además
protección a las inversiones, liberalización de
la agricultura, servicios, propiedad intelectual y de las compras
del Estado.
En
el comercio justo las negociaciones son transparentes y en todo
momento se tiene acceso a los documentos de propuesta de los diferentes
gobiernos. Las negociaciones del libre comercio neoliberal son
confidenciales por 10 años, solo se conoce el texto final
firmado, no el proceso de negociación.
En
el comercio justo, el país más grande debe abrir
sus fronteras, el pequeño tiene que proteger su producción
nacional; el grande no debe subvencionar, el pequeño tiene
el derecho de hacerlo; el grande crea un fondo para ayudar a las
exportaciones del más pequeño y no hace “dumping”
(vender por debajo de su precio). En el libre comercio neoliberal
el grande protege sus productos sensibles y el pequeño
abre todo su mercado. El grande sigue subvencionando a sus productos
y el pequeño renuncia a hacerlo. El grande sólo
da pequeñas migajas (asistencia técnica) y exporta
sus deshechos.
En
el comercio justo, la salud y los medicamentos están fuera
del acuerdo y se rigen por otros convenios internacionales. El
libre comercio neoliberal promueve un trueque de salud y medicamentos
por acceso a mercados, encarece los medicamentos a través
de las patentes, promueve el patentamiento de plantas, animales,
tratamientos, diagnósticos, etc. También exige la
libre competencia de prestadores de servicios de salud.
El
comercio justo prioriza la producción agrícola local
para alimentar a su población. Respeta y promueve las formas
tradicionales de producción de los pueblos indígenas
y originarios. Garantiza el acceso de los pueblos a la tierra,
al agua, a las semillas, al crédito para una producción
agrícola sostenible. Garantiza el derecho de los consumidores
a decidir lo que quieren consumir, no promueve los transgénicos.
En cambio, el libre comercio neoliberal trata a los productos
agrícolas y los alimentos como cualquier mercancía,
promueve la agroindustria, mercantiliza los recursos naturales
como el agua, la tierra, las semillas, limita la capacidad del
Estado de regular-controlar el consumo de alimentos y fomenta
los transgénicos.
En
el comercio justo y solidario las transnacionales no tienen más
derechos que los empresarios nacionales. Deben reinvertir una
parte de su utilidad en el país, contratar mano de obra
nacional, utilizar materia prima nacional e industrializar en
el país una parte de sus exportaciones. En el libre comercio
fondomonetarista, las grandes empresas tienen garantías
supranacionales, pueden enjuiciar al país y pedir indemnizaciones
por ganancias futuras. El Estado no puede obligarles a reinvertir
utilidades, utilizar materia prima nacional, contratar mano de
obra nacional e industrializar una parte de sus exportaciones
en el país.
En
el comercio justo, el Estado Nacional tiene el derecho de regular
los servicios básicos (agua, luz, comunicaciones…),
que siguen en sus manos y bajo control de la sociedad. En la prestación
de servicios el criterio fundamental es de tipo social y no de
lucro. En el libre comercio neoliberal el mercado y la competencia
entre prestadores de servicios de diferentes países regula
la prestación de servicios. Los servicios básicos
están también bajo la lógica del mercado.
Se fomenta la privatización de servicios y el criterio
fundamental es el lucro.
En
el comercio justo, los productores nacionales tienen preferencia
y exclusividad en las compras del Estado. En el libre comercio,
a partir de 58.000 dólares toda compra estatal es por licitación
internacional.
En
el comercio justo y solidario, el Estado puede controlar los sectores
estratégicos de su economía y establecer monopolios
estatales. En el libre comercio los sectores estratégicos
de la economía se rigen por las leyes del mercado y el
Estado no debe establecer ningún control o monopolio. La
excepción es la producción de armamento.
En
el comercio justo, la soberanía de los países se
respeta plenamente ya que es un acuerdo solo comercial de acceso
a mercados. En el libre comercio neoliberal se utiliza la apertura
de mercados para forzar a la aprobación de una serie de
condicionamientos económicos, políticos y militares,
como por ejemplo la Ley de Hidrocarburos pro petrolera o el Convenio
de Inmunidad para las tropas yanquis.
Por
todo esto, si se firma el Tratado de libre comercio neoliberal
con Estados Unidos, ¿qué vamos a poder decidir en
la Asamblea Constituyente?
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