| (Alainet.org).-
El "libre comercio" será el principal tema de
protesta de la "Semana de Acción Global", que
tendrá lugar del 10 al 17 de abril en todo el mundo. Estas
Jornadas, promovidas por diversas campañas sobre el comercio,
son también parte de la agenda de acción del Llamamiento
de los Movimientos Sociales del V Foro Social Mundial, lanzado
en Porto Alegre en enero pasado. Se anuncia la participación
de más 10 millones de personas, de miles de organizaciones,
en 70 países.
El
mensaje central
de las Jornadas es: "NO a los ricos y poderosos que imponen
a los pobres liberalización indiscriminada, acuerdos de
comercio injustos y privatización generalizada. SI al derecho
de todos/as a alimentación, sustento, agua, salud y educación".
De
acuerdo con información del sitio Web de la Semana de Acción
Global (http://www.april2005.org <http://www.april2005.org/>
<http://www.april2005.org/ <http://www.april2005.org/>
> ), ésta tiene, entre sus propósitos fundamentales,
impugnar el mito del libre comercio, que afirma que la única
manera de reducir la pobreza en el mundo es impulsar cada vez
más el libre comercio, la liberalización y las privatizaciones.
Durante estas jornadas, se darán a conocer los resultados
devastadores de las políticas de los gobiernos del Norte
en esta materia y las historias de quienes sufren los embates
del comercio internacional; se propondrán, además,
alternativas y se mostrará la magnitud del movimiento global.
Los
miles de eventos programados, alrededor del mundo, incluyen desde
debates públicos, concursos de arte y votaciones por la
justicia en el comercio, hasta conciertos, mítines masivos
o peticiones nacionales. Las Jornadas se organizan en forma descentralizada,
por iniciativa de cada país, pero algunos eventos comunes
acontecerán en varios países. Así, la semana
inició el domingo 10 de abril con servicios religiosos
de la Semana de Acción Global, empleando una liturgia especialmente
preparada por el Consejo Mundial de Iglesias. El lunes 11 hubo
un Ayuno Global por el Comercio Justo, en solidaridad con los
850 millones de personas que se acuestan con hambre cada noche.
Durante
toda la semana, se realizarán campañas de envío
de postales, e-mails o cartas a las oficinas del FMI y Banco Mundial
llamando al cese de los condicionamientos de liberalización
económica, impuestos para los préstamos y la condonación
de las deudas. El viernes 15 y sábado 16, para finalizar
la Semana de Acción Global, se desarrollarán eventos
públicos masivos. El 17, Día Internacional de Lucha
Campesina, las organizaciones del campo tomarán el relevo.
En
América Latina y el Caribe, en al menos 14 países
se están organizando acciones en el marco de las Jornadas.
Por ejemplo, en Bolivia se organiza una conferencia estudiantil
contra el ALCA; en Costa Rica un Foro de Parlamentarios Centroamericanos
contra el CAFTA, y una cumbre social con el mismo tema; en México
marchas indígenas y campesinas; en Honduras, un foro sobre
el impacto del neoliberalismo en las mujeres. En Brasil, el 17
se iniciará la marcha de Goiana a Brasilia por la reforma
agraria.
Liberalización
forzada
En
un comunicado para la prensa sobre las Jornadas, publicado en
el mencionado sitio Web, se argumenta que, a medida que el mundo
se enriquece, los pobres deberían poder compartir los beneficios,
lo cual no sucede. Más bien, millones de personas están
atrapadas en la pobreza, ganando lo suficiente para sobrevivir.
Todavía mueren 30.000 niños cada día, debido
a la pobreza extrema. "La imposición de políticas
de "libre" comercio y de liberalización económica
están al centro de este escándalo continuo. Las
reglas internacionales de comercio roban 1,3 billones de libras
(2,3 billones de dólares) a los países pobres cada
día: 14 veces más de lo que consiguen como ayuda".
En
los medios de comunicación, el debate sobre comercio se
ha centrado en la necesidad de recortar los subsidios en los países
ricos y ofrecer un acceso creciente a los mercados del Norte para
los productos de los países en desarrollo. Acciones importantes,
pero que no redundarán en reducción de la pobreza,
mientras no se aborda el problema subyacente: la obligación
impuesta a los países pobres de implementar las denominadas
políticas de "libre" comercio, argumenta el comunicado
de las Jornadas.
Este
propone que, para conseguir justicia en el comercio, los países
pobres deben tener el control de su propio desarrollo. En tal
sentido, plantea cuatro demandas a los gobiernos, sobre todo aquellos
de los países ricos:
-
Deben asegurar que los países pobres no sean forzados a
una mayor liberalización de sus sectores agrícolas,
industriales o de servicios, a través de las negociaciones
en la OMC.
-
Deben impedir que el Banco Mundial y el FMI impongan condicionalidades
de políticas de comercio a los países pobres.
-
Deben cesar de buscar Acuerdos de Libre Comercio, que colocan
el interés de las empresas por encima de las necesidades
y derechos de las poblaciones locales y las comunidades.
-
Los países ricos deben eliminar inmediatamente todos los
subsidios a la exportación, sobre todo el dumping de productos
agrícolas.
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