| (Adital).-
El agua debe
ser considerada como bien común de la humanidad y,
por lo tanto, excluida de la esfera del comercio y de las reglas del
mercado, coincidieron más de 1.200 representantes de 150 organizaciones
y
movimientos de los cinco continentes en el II Foro Alternativo Mundial
del
Agua (FAME según sus siglas en francés).
El ex presidente portugués Mario Soares y Danielle Mitterrand fueron
presidentes de honor del cónclave. Jean Ziegler, sociólogo
y escritor suizo,
informante de las Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación,
estuvo
entre los invitados especiales.
La declaración final del Foro Alternativo Mundial del Agua (FAME)
conocida
al atardecer del domingo 20 de marzo, destaca los cuatro pilares
programáticos como ejes de contenido que ordenaron los debates:
el acceso al
agua como derecho humano innegociable; el vital líquido en tanto
bien común;
el financiamiento colectivo del acceso del agua; y la gestión democrática
del agua en todos sus niveles.
La declaración sostiene enfáticamente que el agua no puede
ser tema de
negociación ni en los acuerdos comerciales multilaterales o bilaterales
ni
en las instituciones financieras internacionales.
FAME 2005 exigió un estatus del agua en el plano mundial que permita
tener
en cuenta la globalidad del ciclo del agua; que impida su apropiación;
que
asegure la responsabilidad colectiva sobre el vital líquido y que
asegure
"su gestión y control por parte de una autoridad pública
fundada en un poder
político legítimo".
"El Foro que acabamos de clausurar ha mostrado la enorme riqueza
de las
diferencias así como el alto grado del debate democrático",
enfatizó Alberto
Velasco, presidente del comité de organización.
Velasco subrayó que FAME 2005 "implica un cambio en la manera
de trabajar de
los Foros", sobre la base de documentos previamente elaborados y
profundizados en grupos de trabajos. "Esa novedad metodológica
de elaborar
proposiciones concretas implicó que en Ginebra debiéramos
hacer un
aprendizaje importante", puntualizó Velasco, al reconocer
"que las
delegaciones asiáticas, africanas y latinoamericanas vuelven muy
satisfechas
y enriquecidas".
El documento insiste en impulsar una campaña contra los Acuerdos
Generales
de Comercio de los Servicios, debatidos en el marco de la Organización
Mundial del Comercio (OMC). Esta iniciativa internacional tendrá
como ejes
la movilización contra la privatización del agua y en defensa
del servicio
público de su distribución.
Además, contra las "empresas mutinacionales que actúan
en el sector hídrico
incluidas las que comercializan el agua en botella" y a favor "de
acciones
ciudadanas", a favor del acceso al agua y su inscripción en
como bien
público mundial (siguiendo el ejemplo de la iniciativa popular
de Uruguay de
octubre pasado o la nueva propuesta de ley de la Región Toscana,
en Italia).
Representantes de grupos sociales de 21 países, entre ellos 11
de
Latinoamérica (Perú, Bolivia, Ecuador, Brasil, Uruguay,
Paraguay, México,
Colombia, Venezuela, Costa Rica y Chile) incorporaron tres puntos clave
a la
declaración. Una condena al tipo de asociación "público-privado"
(gobiernos-empresas multinacionales) promovida por el Banco Mundial en
muchos proyectos de agua impulsados en países del Sur.
Una condena a la transnacional "Suez Lyonnaise de Aguas" (Francia),
con
fuerte presencia en América Latina, así como a la institución
española
"Abengoa" de España y la cooperación alemana GTZ
"que destruyen los procesos
de consulta popular de nuestros pueblos".
Adicionalmente, ratifica que "la única forma de dominar la
mercantilización
del agua pasa por dar el poder a los ciudadanos a través de los
movimientos
sociales" que por sus luchas y proposiciones confrontan los fundamentos
de
ese modelo.
Por una asamblea mundial del agua
Diputados y representantes municipales y regionales de 13 países
(Brasil y
Venezuela por Latinoamérica) realizaron también en Ginebra
su primer
encuentro mundial en el marco de FAME 2005.
El documento final, luego de denunciar "la deuda de los países
del Sur", y
"las políticas financieras del Fondo Monetario Internacional
y del Banco
Mundial", enumera 19 puntos en la dirección de aplicar la
declaración de
Roma: "El Agua, derecho humano universal".
Entre otras iniciativas proponen instalar un Fondo cooperativo mundial
destinado a garantizar el financiamiento público de servicios e
inversiones
para asegurar el acceso de todos al agua. Así como promover "la
constitución
de una autoridad mundial del agua, independiente de las instituciones
financieras, encargada de la prevención y la resolución
de los conflictos en
torno al agua".
En ese sentido apuestan también a constituir una Asamblea Mundial
del agua,
estructura que debería reunir a representantes de movimientos ciudadanos,
autoridades electas, sindicatos, organizaciones de mujeres y otros grupos
comprometidos en la defensa del agua como bien común.
Como consecuencia directa del encuentro de Ginebra se propone un encuentro
a
inicios del 2006, posiblemente a realizarse en Bélgica, para que
representantes del Parlamento Europeo, del Panafricano, del PARLATINO
(de
América latina) y de entidades homólogas asiáticas
analicen conjuntamente la
posibilidad de crear un Parlamento Mundial del Agua. |