SIN MALETA A JAPON

Guillermo Francovich, antiguo Rector en Sucre y ahora representante de la UNESCO, propone otra gira para que Solón establezca contactos con pintores en Asia y el Medio Oriente. En la primera escala, la maleta del artista, con casi todo su dinero, se pierde. Se queda en hoteles en Miami, San Francisco y Hawai para esperar la maleta. Al fin viaja a Tokio sin un centavo. Abre su cuarto de hotel. Su maleta le está esperando.

Le dice un profesor de Universidad: "Solón, llegaste a tiempo para hacerte cargo de mis cinco alumnos de español, que se confunden entre 'oveja' y 'abeja' ". El artista se ve obligado a aceptar un cargo que nada tiene que ver con sus responsabilidades de entrevistar pintores japoneses. Pero no hay mal que por bien no venga. Los estudiantes le siguen por todas partes y se convierten en sus mejores intérpretes de japonés.