CURA DEL DEMONIO

A un padre jesuita de la escuela Sagrado Corazón no le gustaba que Wálter llegara tarde. Solón tocaba el violín para un rosario en otro colegio, y aunque le explicaba que llegaba tarde por ayudar en el rosario, el padre le castigaba en las noches, haciéndole parar descalzo sobre mosaicos fríos.

 

Una noche el padre le despertó para castigarle. Llorando, Solón le gritó, "Cura del demonio" y dejó El Sagrado Corazon.