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El dinero y las joyas de la familia las guardaba celosamente la abuela Elena, la madre del padre de Solón. Era bastante avara y prestaba dinero a cambio de joyas. Un día la abuela se enfermó gravemente. Durante sus últimos días todos quisieron averiguar donde había enterrado el tesoro. Pero la abuela perdió el habla y tampoco sabía leer ni escribir. Sólo unas señas y nada mas.... Obsesivamente el padre de
Solón y sus hermanos buscaron la caja de metal donde estaban
las joyas y monedas de plata. Pero nada. Quienes se habían
prestado dinero de la abuela vinieron a reclamar sus joyas y
la familia tuvo que vender sus propiedades y bienes para devolver
las prendas que la abuela había escondido. |
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