LA MATANZA DE CAMPESINOS
SIN TIERRA
Hace
cuatro meses, en un momento de descanso en el transcurso de un taller sobre
derechos humanos, que se realizó en Caraparí, el secretario del corregimiento
de la localidad comentaba como bromeando ,“el loco Urzagaste dijo; hay que
matar a unos cuantos collas sin tierra para que se vayan de aquí”.
Teófilo
Urzagaste, apodado el loco, quien ya había participado antes pistola en mano
del asalto al asentamiento “Los Sotos”, el viernes 9 pasado, murió matando
a campesinos sin tierra, bajo un manto de
encubrimiento y complicidad de todo tipo de autoridades e instituciones.
En
fecha 06/11/01, el Ministro de Gobierno Leopoldo Fernández cursa, dos oficios
con el mismo tenor (uno de ellos reproducimos íntegramente en esta publicación),
al Gral. Oscar Guilarte Luján y Gral. Walter Osinaga Zambrana, Ministro de
Defensa y Comandante General de la Policía Nacional respectivamente donde se
les advertía sobre la presencia en “PANANTI”, de un grupo armado irregular.
Estas “autoridades” recibieron los oficios el día 7/11/01 a horas 09:00
a.m., de acuerdo a los cargos de recepción, o sea, dos días antes de haberse
producido de los campesinos Sin Tierra con un saldo de ó muertos de bala por
disparo directo al tórax y 20 heridos de bala. La mitad de las víctimas,
recibieron el impacto de bala por la espalda. El cabecilla del grupo irregular
armado murió de un golpe en la cabeza. Los oficios ya advirtieron lo que
finalmente sucedió. Guilarte y Osinaga, no hicieron nada.
Si dieron alguna orden, ¿cuál fue y por qué no se cumplió?.
Desde
el 25 de octubre, fecha en la que el grupo de irregulares, bajo
la protección del ejército y la policía, agredió a los Sin Tierra de
Pananti, por orden del prefecto se instaló en la zona una unidad militar, con
la finalidad de “evitar enfrentamientos
entre los dos grupos”.
El
día jueves 8 del presente, los Sin Tierra denunciaron al Sub prefecto y al
Comandante de la Policía fronteriza, el amedrentamiento que sufrían de
personas armadas del otro grupo. Las dos “autoridades” realizaron “una
inspección” al campamento de los irregulares y les aseguraron : .
. . “no se preocupen no existe ni una sola arma en el otro lado”.
El
día de la matanza, viernes 9 a horas 5 de la mañana, estaba en el lugar una
unidad militar, que según testigos, dejó actuar y permitió que se marche la banda
armada.
El
prefecto del departamento y el Diputado Hugo Carvajal Donoso, distorsionaron la
información permanentemente, tratando de minimizar el problema. Carvajal
Donoso, cuando se produjo el desalojo y saqueo del Núcleo de los Sin Tierra de
“Los Sotos”, felicitó y se solidarizó públicamente con los delincuentes.
(muchos de los cuales participaron de la matanza). Prefecto y Diputado hablan de
“enfrentamiento”, “invasión de los Sin Tierra”, “ gente extraña de
afuera”, “peleas entre campesinos” e “información sesgada” y nada
dicen de francotiradores que disparaban detrás de los árboles, de muertos y
heridos por la espalda, de que ningún campesino tenía arma de fuego o de que
se trataba de una verdadera cacería humana. (prueba de ello es de que el único
muerto del grupo irregular murió de un golpe). Señores
diputado y prefecto, el pueblo no es estúpido.
Desde
los hechos del viernes 9 hasta la una del medio día del sábado 10, existía en
total 24 personas privadas de libertad por orden fiscal, 18
campesinos sin tierra heridos en el hospital, )17 en realidad, porque Vidal
Vargas niño de trece años de edad, de la localidad de Entre Ríos, murió el
viernes a las 9:30 de la noche. Tenía los dos pulmones perforados y un riñón
destrozado) y ó campesinos sin tierra
detenidos en las celdas de la P.T.J. 18 +
ó = 24.
A
las 3 de la tarde del sábado 10, hablamos con el director de la P.T.J. de
Yacuiba y el fiscal Gastón Mostajo, en quienes notamos una clara actitud de
parcialización. Ese mismo instante, dejó en libertad, a Santos Urzagaste, uno
de los denunciados de pertenecer al grupo irregular armado. (que también se
menciona en la nota del Ministro de Gobierno Leopoldo Fernández.). Textualmente
el fiscal dijo: . . . “tengo la certeza de que el señor Santos Urzagaste no ha estado
en el lugar de los hechos”. Sin
embargo, testigos que estuvieron en la masacre, afirmaron haberlo visto.
Cuando
le preguntamos al fiscal, cuántas personas se había logrado detener del grupo
irregular, nos informó que dos, Eustaquio López y Ramiro Pereira, y que estaba
solicitando al Juez, orden de allanamiento por otras ó, pero no aseguraba que
el Juez acepte, porque no se puso en requerimiento los domicilios a allanarse.
Fuimos a la P.T. J. A hablar con los dos detenidos de la otra parte, sólo había
uno, Eustaquio López. Ramiro Pereira no estaba detenido. El fiscal y el
director de la P.T.J., mintieron descaradamente.
Esta
lista de encubrimientos, negligencias, irregularidades y delitos que incluyen,
además de las personas mencionadas, a un Juez, puede extenderse a muchas hojas
más. Por el momento, basta lo expuesto.
Cuando
vemos en la prensa nacional los compromisos que hace el Presidente Quiroga con
el “Agropoder” del oriente para, legalizar las dotaciones gratuitas a
parientes, militares y amigos de 9 millones de hectáreas realizadas durante el
gobierno de García Meza, y por otro lado, a sacar un decreto que otorgue la
concesión de 25 mil hectáreas a cada empresario barraquero de la goma y la
castaña (lo que permitiría que un grupo pequeño llegue a acceder a 3 millones
de hectáreas), se pierde definitivamente la fe en el Estado y todo su sistema
de justicia y garantía de derechos. Una llamada y el presidente está ahí y
firma. Grandes extensiones de tierras gratuitas para los poderosos. ¿Qué tendrán
que hacer los sin tierra para acceder a un pequeño pedazo de por lo menos 10
has. por familias?, ¿Cuál es el precio que tendrán que pagar? ¿Cuánta
sangre más se tendrá que derramar?.
Tamer
Medina H.
Gladys Sandóval
Luis Portillo
Presidente
A.P.D.H.T.
C.I. 1874971- Tja
C.I. 2709691
Tarija,
12 de noviembre de 2001
(sello
Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Tarija)