Agrupación
de Familiares de Detenidos Desaparecidos
Avda.
Ricardo Cumming 1161. Santiago.
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DECLARACIÓN
PÚBLICA
Respecto
a la resolución adoptada por el Pleno de la Corte Suprema el día 20 del
presente, que designa jueces en causas por violaciones a los derechos humanos,
la agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, declara:
- La
Resolución de la Corte Suprema no responde a la solicitud de nuestra
organización, en términos de designación de jueces con dedicación
exclusiva para causas de violaciones a los derechos humanos que se
encuentran en tramitación o sobreseídas temporalmente, así como los casos
consignados en el Informe de las Fuerzas
Armadas, tanto por el número de las causas como por las distintas
características del trabajo que realizarán los jueces, ya que sólo 9 de
estos tendrán dedicación exclusiva y 51 dedicación preferente, siendo
esta última designación de una vaguedad que no permitirá un avance
significativo, concreto, con resultados efectivos, que nos lleven al
esclarecimiento de los hechos y la determinación de las responsabilidades
penales.
- Aunque
aparentemente el plazo de 3 meses sería prorrogable, no es difícil
interpretar la definición de este período como una posibilidad cierta de
cierre de las causas, ya que además se agrega la posibilidad de “término
anticipado, según lo aconseje el curso de la investigación”.
Considerando que la experiencia nos ha indicado falta de probidad, voluntad
y sentido de justicia por parte de jueces y magistrados, nos es dable
considerar que se reproduzca una conducta similar y los casos sean cerrados
sin las premisas básicas de una investigación judicial, prolongando así
nuestro dolor.
- No
nos extraña la prevención realizada por el Ministro Servando Jordán, pero
resulta del todo inaceptable, qy que el paso del tiempo sin resultados
concretos obedece precisamente a la falta de ética de Ministros que como él,
en su momento y a pesar de los múltiples y reiterados requerimientos de los
familiares de las víctimas, de organismos de Derechos Humanos, de la
Iglesia Católica, y que inexcusablemente no cumplieron con su deber, su rol
y su trabajo. Le recordamos en esta ocasión que él debió: investigar,
determinar el delito y sancionar a los responsables en el tiempo en que
recibió todos los antecedentes pertinentes para hacerlo.
- Pretender
hacer creer a todo un país que los crímenes masivos, sistemáticos y de
Estado, se diluyen en el tiempo es una falacia. No sólo no se diluyen, sino
que están más presentes que nunca en la conciencia de todos los seres
humanos con el corazón bien puesto y con la conciencia clara, quienes no
aceptarán jamás la indiferencia, el relativismo moral, la falta de
voluntad política y la impunidad como solución a los crímenes de lesa
humanidad. La justicia tiene la obligación de cumplir el rol abandonado por
tantos años, la posibilidad de reivindicarse ante la historia y de asumir
que si permiten que la tortura, los asesinatos y desapariciones ocurridas
durante la dictadura militar, sean hechos considerados como propios de un
período, estarán contribuyendo a la degradación moral y social de nuestro
país.
- El
nombramiento de estos jueces ha tardado cinco meses desde el momento en que
el país conoció, estremeciéndose, el informe emanado de las Fuerzas
Armadas. Hoy nos preguntamos por todos nuestros familiares que aparecen como
lanzados al mar, por los más de 800 casos sobre los cuales nada se dice y
nadie se hace responsable. ¿Cuánto tiempo tendremos que esperar para que
seriamente se adopten las medidas conducentes al esclarecimiento total de
los hechos? No podemos negar nuestra frustración ante una resolución que
nos empieza a parecer una burla.
AGRUPACIÓN
DE FAMILIARES DE DETENIDOS DESAPARECIDOS
Santiago,
22 de junio de 2001