Los bolivianos no deben ni un centavo a Bechtel!
Estamos invitando al señor Curtin a que se nos una para tomar un cafecito
justo en las puertas de su casa. Únete a nosotros para esta acción.
Cuando: Viernes 13 de febrero de 8:00 a 9:00
Donde: en su casa 3279 Sutton Place, N.W., Apt. D
Por que?: los días lunes, martes y miércoles de esta semana, el
CIADI, el centro para resolución de disputas del Banco Mundial se reunió
en secreto para el caso de arbitraje en el que Bechtel clama que el gobierno
boliviano le debe 25 millones de dólares por la perdida de futuros beneficios.
Hazle conocer al señor Curtin que el tiene sangre boliviana en sus manos
y que no puede ocultarse en su lujoso condominio.
La acción y presión directa a Bechtel ha sido efectiva en el pasado,
entonces vamos a ir el viernes por la mañana llevando el mensaje del
pueblo boliviano: “cierren el caso”.
Antecedentes: En abril del 2000, después de siete días de desobediencia
civil y protestas en las calles, el Presidente de Bolivia fue obligado a terminar
el contrato con Aguas del Tunari, la subsidiaria de la gigante corporación
Bechtel. El gobierno boliviano dio en concesión por 40 años el
servicio de agua, pero los términos fueron absolutamente dañinos
y en cuestión de meses la región entera se levanto en contra de
ello.
Las tarifas de agua inmediatamente se elevaron en 100 y 200 % en muchos casos.
En un país en el que el salario mínimo es menos de 100 dólares
al mes, muchas familias se encontraron con cuentas de 20 dólares y mas.
La privatización del agua fue parte de una serie de privatizaciones que
el Banco Mundial impuso, las mismas que incluían a las aerolíneas,
los ferrocarriles, las compañías de electricidad, etc. Países
como Bolivia rara vez niegan las “sugerencias” del Banco Mundial
el Fondo Monetario internacional por las acciones que estos organismos puedan
tomar en el futuro como la negación de créditos, y ayuda externa.
El dinero de la privatización en muchos casos solo es usado para pagar
la deuda a estos organismos y raras veces se queda en manos de los gobiernos.
El fiasco de la privatización en Bolivia es una advertencia a otros países
que siguen los mismos esquemas. Bechtel esta empecinado en cobrar a Bolivia
25 millones por la cancelación del contrato. El 2001, Bechtel demando
al gobierno boliviano por 25 millones de dólares en compensación
por futras ganancias. Las leyes del libre comercio que provienen de la OMC son
cada vez mas duras y están diseñadas para favorecer a las corporaciones
antes que a la democracia y soberanía de los pueblos.